Garrucha

Alparque 

PROYECTO: PARQUE ÁRIDO 

SITUACIÓN: GARRUCHA, ALMERÍA 

ENTIDAD: AYUNTAMIENTO DE GARRUCHA 

SUPERFICIE: *** M2 

PEM: *** € 

FECHA: 2004 

‘Al-parque’ se interpreta como la posibilidad de penetrar en el paisaje, y usar un territorio. Los habitantes de Garrucha, podrán sentir como cercano un paisaje agreste, penetrando en él mediante caminos quebradizos, que se extienden como fisuras en la sequía, como escorrentías a la deriva en el territorio. 

Clima árido 

“El clima es mi tema. Lluvia, calor, nieve, viento. Lo que veo alrededor de un paisaje, lo que me llevo, su clima. 

La única proeza sobre el viajar es tomar la decisión de partir. 

Caminar, o la mejor manera de ir de ningún sitio a alguna otra parte 

Viajar no es cruzar fronteras, sino cambiar de olor.” 

(Bernard Plossu, fotógrafo) 

Topografía escarpada 

La implantación del pueblo de Garrucha, en la costa almeriense, litoral mediterráneo del extremo sur de España, arranca de las faldas del cerro de Juan Jordana, y se extiende hacia la línea de costa, comprimiendo puntualmente la explanada en que se asiente Garrucha, con clara orientación Norte Sur en una plataforma ligeramente inclinada hacia el mar. 

Solar fragmentado 

El solar destinado al parque se caracteriza por su fragmentación en lotes y por su escarpada topografía lo cual provoca la búsqueda de un sistema flexible que responda con unidad a la diversidad de circunstancias que concurren en cada área del parque, generando un hilo conductor del mismo. 

Estrategia adaptativa 

Dada la fragmentada geometría del solar, la diversidad de carácter entre las áreas que lo componen y la fuerte topografía, se propone una estrategia adaptativa y de recuperación, evitando la imposición un único gesto a priori que resulte impositivo sobre el territorio. 

Conectividad flexible 

Se potencia la conexión del parque con el núcleo urbano consolidado de Garrucha, así como con las áreas en proceso de urbanización, mediante la versatilidad de los recorridos propuestos, que en lugar de proponer sus propios ejes y direcciones, se adaptan a cada situación buscando la conexión con el entorno. 

Cromosoma encadenado 

Se exploran las posibilidades de una pieza única, que funciona como un cromosoma capaz de encadenarse con su propio código, del cual se desarrollan sus posibles variantes, posiciones y combinaciones como herramienta que genera y resuelve recorridos. Esta pieza genera simultáneamente unidad y diversidad, gracias a su capacidad de adaptación: permite pisar y recorrer el terreno entrando en resonancia con él sin ánimo de conquistarlo para transformarlo. 

Recorridos y derivas 

Los caminos construyen recorridos que no tienen como único objetivo permitir el desplazamiento de un punto a otro, sino también establecer una relación de disfrute del mismo; el camino se alarga, se deja rodear por la tierra, sus colores y texturas, o se desvía en un momento dado como un filamento que se pierde en el territorio. 

Secuencias ricas 

Se trata de experimentar cómo, los recodos, las concavidades y convexidades de los caminos son capaces de acotar espacios o bien de descubrir, a lo largo de los caminos, las plantas que son capaces de poblar este suelo. Así, las diversas direcciones de los caminos crean secuencias más ricas para el paseante que un trayecto meramente convencional. En puntos singulares, donde la topografía lo requiere, el camino se transforma en pasarela elevada. 

Remansos de descanso 

Entre los recorridos, allí donde el espacio y la topografía lo permiten, se proyectan áreas de descanso que adoptan formas diversas, aunque siempre jugando con el despiece del pavimento. Algunas, de mayor tamaño, dan cabida a usos específicos como el anfiteatro al aire libre o el playground de juegos infantiles. Con la instalación de elementos colgantes en estas áreas, se proyectan sombras convirtiéndolas en lugar de destino y descanso. 

Mosaicos cerámicos  

Como mosaicos de los que se hubieran perdido piezas, se dejan huecos vacíos, pequeñas zonas donde se plantarán flores silvestres de la región de Almería. Los bordes de los mosaicos se disgregan al soltarse algunas de sus piezas, de cerámica; éstas juegan con la gama de colores de la tierra que le rodea y con la cual se integran. 

Paisajes del territorio 

Los elementos que encontramos en el terreno se toman como materiales con los que se construyen los micro paisajes propuestos: no se pretende un maquillaje del territorio, sino la introducción en él de elementos que permitan disfrutarlo, tomarlo como base primaria y actuar en él construyéndolo como paisaje, poniendo en valor sus propios materiales, vegetación y recursos. 

Pigmentos de tierras 

Así, las acumulaciones de tierra que se retiran en la excavación a cielo abierto del terreno para su urbanización, se convierten en protagonistas de nuevas topografías. Se opera con la situación ‘en proceso’ del terreno en obras, descubriendo el potencial plástico de estas pequeñas colinas cónicas y de los colores sorprendentemente variados de sus tierras, que van desde los ocres claros, casi blancos, a las tierras rojas, hasta los pigmentos grises o violetas incluso. 

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Categorizado como Paisaje

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